AstroNotasv5.0
Navegación
IP
Address Location
Información general sobre Mercurio
MercurioApariciones de Mercurio

Como Mercurio es el planeta más próximo al Sol, tiene una órbita circular muy corta y, por consiguiente, un período de traslación de muy poca duración: tan sólo 88 días. Para nosotros en la Tierra, estos elementos sugieren que el planeta se aleja muy poco del Sol, lo que causa que, generalmente gane poca altura sobre el horizonte este u oeste, dependiendo de dónde se encuentre respecto al astro: si está al lado este del Sol, Mercurio se verá al caer la noche sobre el horizonte oeste; si está al lado oeste, entonces se verá al amanecer sobre el horizonte este. Por alejarse muy poco del Sol usualmente ofrece una ventana de tiempo muy reducida para observarlo después de la puesta o antes de la salida del astro. Por otro lado, la inclinación del eje de rotación de la Tierra hace más favorables las apariciones vespertinas cuando ocurren varias semanas antes o después del equinoccio de primavera, y las matutinas, semanas antes o después del equinoccio de otoño.

En sus mejores apariciones, Mercurio apenas se eleva unos 30º del horizonte, lo que se traduce en aproximadamente sólo una hora de visibilidad. Sin embargo, muchas personas opinan que suele verse mejor cuando está a tan sólo 15º de altura. A tan pocos grados es poco favorable la observación telescópica del planeta, ya que, entonces, la atmósfera de la Tierra produce más distorsión a las imágenes que se obtienen a través de los instrumentos. Por ejemplo, usualmente los astrónomos aficionados sugieren que se trate de contemplar cualquier objeto mientras esté sobre los 25º de altura. No obstante, como Mercurio apenas alcanza ese límite, es necesario hacer una excepción a la regla y observarlo simplemente siempre que sea posible, independientemente de la elevación que tenga al momento en que pueda echarle una mirada.

Por todo lo que se ha señalado, Mercurio suele ser uno de los planetas más difíciles de observar, y hasta habrá personas que nunca lo hayan visto en sus vidas de astrónomos aficionados. Afortunadamente, y a pesar de su pequeño tamaño aparente (usualmente de entre sólo 5" a 8" —arcos de segundo) y real (su diámetro sólo mide una cuarta parte del de la Tierra —o un poco más que el de nuestra propia Luna, a la cual se asemeja en muchos otros aspectos físicos), el planeta logra una magnitud de hasta -2.0, superada únicamente por Venus, Júpiter y ocasionalmente Marte. Esto facilita —o, al menos, ayuda a— su detección.

Observaciones telescópicas

Los datos anteriores nos dan otra sugerencia: si la imagen de Mercurio siempre será pobre, en comparación con la de los demás planetas (todos los cuales suelen ocupar mejores posiciones en el cielo nocturno), entonces, poco importa el tipo o el tamaño del telescopio que se utilice para su contemplación. Además, de todas maneras, Mercurio ofrece muy poco a los telescopios aficionados. Lo más fácil de detectar de él es que, como Venus y por encontrarse dentro de la órbita de la Tierra, suele mostrar fases semejantes a las que experimenta la Luna. Tales cambios pueden verse en telescopios de hasta 80mm de apertura a moderado aumento. En algunos casos, y sólo en telescopios de mayor apertura y en condiciones atmosféricas extremadamente buenas, algunos observadores experimentados han logrado identificar pequeñas variaciones en brillo en el minúsculo globo del planeta adjudicables a rasgos prominentes de su superficie abarrotada de cráteres (Mercurio tiene una insignificante atmósfera que es extremadamente difícil de estudiar hasta con los más potentes instrumentos profesionales en la Tierra).

Mejor momento de observación

Aunque la mayoría de las personas que han visto a Mercurio lo han hecho al anochecer (por la comodidad que representa esa hora), las mejores oportunidades son durante las apariciones matutinas. Al amanecer, cuando todavía el Sol no ha comenzado a calentar directamente la atmósfera y el ambiente circundantes, se reducen significativamente gran parte de las distorsiones ópticas que produce la irradiación del calor que, durante el día, han acumulado las estructuras que rodean la zona desde donde se lleva a cabo la observación. Esto último desmejora considerablemente la apariencia telescópica de Mercurio durante el anochecer. Otro factor conveniente es que, al amanecer, según pasa el tiempo, el planeta siempre va ganando altura (desgraciadamente, así también el Sol), contrario a lo que sucede durante las apariciones vespertinas, cuando siempre la va perdiendo. En las mañanas también es más factible seguir a Mercurio hasta una hora después de la salida del Sol, momento que también resulta ventajoso para observar con mayor claridad las fases del planeta.

Tránsitos

Por encontrarse dentro de la órbita de la Tierra, ocasionalmente es posible ver el paso de Mercurio frente al Sol, evento denominado tránsito. Estos pequeños eclipses ocurren, cuando mucho, algunas 13 veces en un siglo, estrictamente en los meses de mayo y noviembre. Para ver estos raros eventos, es necesario equipar un telescopio con el debido y seguro filtro solar y usar un ocular que permita un aumento de entre 50x a 100x. También es muy útil el más seguro método de proyección del Sol. El próximo tránsito de Mercurio ocurrirá el 8 de noviembre de 2006, a las 21:41 UT (5:41 p.m. hora local). Los subsiguientes serán el 9 de mayo de 2016, el 11 de noviembre de 2019, el 13 de noviembre de 2032 y el 7 de noviembre de 2039.

Datos generales del planeta:
Radio ecuatorial:              2439.7 km 
Masa:                             0.055*
Densidad:                         5.43 g/cm^3 
Gravedad:                         0.284**
Período orbital:                 87.97 días T.
Período de rotación:             58.65 días T.
Semi-eje mayor de la órbita:      0.387 au***
Eccentricidad de la órbita:       0.206
Temperatura media superficial:  170º C

Notas: * En comparación con la Tierra, que tiene valor de 1 (la masa de la Tierra es de 5.98x10^24 kg). ** En comparación con la Tierra, que tiene valor de 1 (la gravedad de la Tierra es de 9.8 m/seg^2). *** Una unidad astronómica (au) equivale a 149,599,000 km. T representa días terrestres.
Observaciones adicionales relativas a la información recogida en la tabla

El semi-eje mayor de la órbita equivale a la distancia promedio del planeta al Sol. La inclinación de la órbita se mide respecto al plano de la órbita de la Tierra. El período sidéreo es el tiempo que tarda el planeta en completar una órbita en relación a las estrellas. El sinódico, por su parte, es el tiempo que tarda el planeta en completar una órbita en relación a la Tierra; en el caso de Mercurio y Venus, también es el período que tarda el planeta en completar las fases.

Todo el contenido de este sitio web es original. Copyright ©JLMG.